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París es la
capital de Francia, posee una población de más de 11
millones de habitantes, una de las más pobladas de Europa.
De todas las exposiciones que albergóo a finales dell siglo XIX, la más destacada tuvo lugar en 1889
con motivo de la conmemoración del primer centenario de la revolución.
Para este evento fue construida la famosa Torre Eiffel, que, aunque debía ser
desmontada una vez terminada la exposición, continúa actualmente en su
emplazamiento original, y se ha convertido en el elemento más
representativo de la ciudad y el monumento más visitado de todo el
mundo.
En 1940
la ciudad fue conquistada por el ejército alemán en el marco de la
Segunda Guerra Mundial. París estuvo administrada por las fuerzas de
ocupación, que tardaron 4 años en abandonarla, todo ello sin causarle
destrozos de consideración, afortunadamente. Bajo la administración del presidente
François Mitterrand, en la década de los 80 y comienzos de los 90, la
ciudad recibió un renovado impulso en su urbanismo e infraestructura. Se
renovaron sectores deprimidos de la ciudad, como los olvidados barrios de la
rivera izquierda y la Villette, se levantaron nuevos edificios
emblemáticos, como la biblioteca, el arco de la Defensa y el Museo de
Orsay, y se renovó radicalmente el Museo del Louvre.
París
ocupa una posición privilegiada en el ámbito artístico y cultural a nivel
mundial en los últimos siglos. Aquí han nacido movimientos artísticos
como el expresionismo, el surrealismo y el fauvismo, e importantes
figuras del arte y el pensamiento como Descartes, Voltaire, Victor Hugo,
Claude Monet, Jean-Paul Sartre, etc. También ha sido visitada por
numerosos artistas como Leonardo da Vinci, Vincent Van Gogh, Pablo
Picasso y escritories como Ernest Hemingway, Gabriel García Márquez y
Alexander Von Humboldt.
La
ciudad cuenta con una gran aglomeración de obras de arte repartidas
entre sus múltiples museos y colecciones privadas. La más destacada es
la Mona Lisa, una pintura de un valor incalculable.
Pero Paris no es sólo arte y cultura, pese al gran protagonismo
que obtiene, tampoco hay
que olvidar sus rincones
encantadores, cafés y mercadillos. Es la ciudad perfecta para comprar
perfumes, joyas, cosmética, ropa, vinos y productos gastronómicos (hay
más de 20 mercados semanales). Uno de los más famosos mercados es el
Mercado de las Pulgas, con más de 3.000 puestos con objetos de segunda
mano y antigüedades.
Tal vez
el único punto negativo es que la ciudad tiene uno de los índices de
contaminación ambiental más elevados de Europa, a pesar de su
considerable cantidad de espacios públicos, parques y zonas ajardinadas.

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