Para empezar a describir
esta isla, hay que decir que Cerdeña es única. En todo. Su personalidad
ha permanecido auténtica. Es una tierra de grandes tradiciones y cuna de
una cultura antigua. Una cultura que nace gracias al contacto con la
tierra y con el mar, que desde hace siglos representa un elemento
determinante en la vida de la Cerdeña.
Sus costas arenosas y el mar cristalino son ideales para disfrutar de
unas vacaciones inolvidables y aventurosas. Las ciudades y los lugares
como Cagliari , Alghero, Costa Esmeralda y Olbia son perfectas para ser
recorridas y admiradas en profundidad.
Los principales macizos montuosos de la Cerdeña son adecuados para
excursiones y trekking. Entre estos resalta el Gennargentu con su cima
más alta (1834m). El turista apasionado de arqueología puede visitar los
caracteristicos Nuraghe ( por ejemplo: Su Nuraxi, de Barumini)y el
Domus de Janas distribuidos por toda la isla.
Las grandes tradiciones han permanecido invariables en los siglos, estas
han sido legadas también a la gastronomía,la misma que se
caracteriza por sus sabrosos quesos sardos (queso de oveja) y los
fuertes vinos (Cannonau, el Monica o el Vermentino), encierran el gusto
de una tierra antigua completando el cuadro de una isla sincera y
acogedora.